Mostrando entradas con la etiqueta Diario J.Quintas.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diario J.Quintas.. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de septiembre de 2009

RETOME

Ya, que si, que que nos hemos colgado, y que hemos dejado muy abandonado este sitio durante dos meses. Sin actualizar, sin contar nada, sin apenas entrar. Es lo que ocurre cuando se unen circunstancias tales como el final de una temporada, el arranque de la siguiente sin un solo día de parada entre medias, el verano , escaso en vacaciones (una semana, eso si, increiblemente reparadora) y excesivo en calores, combatidos en este plató a golpe de granizados. Pero en fin, que si, que todos son excusas, y que no existen para justificar un retraso tan amplio en la actualización de este proyecto "común" (?) que iniciamos a principios de la tercera temporada.
El caso, es que aquí estamos, mediando ya el rodaje de la cuarta, y ante el inminente estreno ya en pantallas varias. Esta noche, el Festival de Vitoria clausura su primera edición con la proyección del capítulo que abrirá esta temporada. Un reconocimiento que sin duda, nos llena de satisfacción. En poco más de una semana, tendremos la consabida Premiere en La Gran Vía de Madrid. Y después (sin fecha oficial aún, pero ya mismo) el estreno televisivo. Nos llegan, pues semanas de efervescente actividad promocional (para unos más efervescente que para otros) y de presencia en las revistas. Esperemos que esta presencia se haga extensiva a revistas especializadas y prensa de la llamada "seria" y no se quede solo en las revistas del corazón y el cotilleo. Veremos. Esto dependerá también, en gran medida, de la actitud de los organizadores de los eventos, y de la dimensión que quieran otorgar al estreno de una serie que se ha ganado por merito propio el derecho a ser considerada un producto digno y de calidad, en un medio, la televisión, que , en los últimos años, empieza a ser considerado y respetado merecidamente, por la calidad de muchos de sus productos de ficción, y por el reconocimiento de que muchos de estos productos, tanto los que vienen de fuera (las grandes series norteamericanas) como los de producción propia ( mucho más modestos pero en los que se invierten grandes esfuerzos para hacerlos crecer en creatividad y calidad) conquistan audiencias apasionadas, en muchos casos, por encima de productos cinematograficos. Por encima en numeros absolutos de espectadores, y por encima en pasión. Y , en fin, que me apasiono, y no es el momento. Lo será en un próximo post, pues es mi intención comenzar una incruenta pero apasionada batalla reivindicativa, de la que espero se hagan participes creadores, técnicos y espectadores de series de televisión.
Por lo pronto, lo que toca es celebrar el retome de este blog, y el regreso de nuestra serie a las noches de Antena 3. Proximamente, fotos.

Javier Quintas

miércoles, 27 de mayo de 2009

DIARIO: GRABANDO EL FINAL DE TEMPORADA 1

Cada vez hace más calor en el plató. Es lo que tiene que llegue este verano repentino , propio de cambios climáticos, y que vivamos tantas horas al día bajo el calor de los focos. Que a las cinco de la tarde ya no hay quien aguante dentro. Y si no nos colocamos delante de la cámara, pues el suplicio es particular de cada uno. Pero, si eres actor, la cosa cambia. Porque de tu calor se tienen que ocupar un montón de personas: maquillaje, controlando que las gotas de sudor no resbalen, primer plano abajo, o que los brillos humedos no deslumbren; vestuario, que muchas veces, secador en mano, tiene que ocuparse de que las poco esteticas manchas en las axilas no rompan enturbien una imagen llena de glamour; los auxiliares de dirección, responsables de la hidratación del actor o actriz que no se puede mover del set, y necesita agua para sobrevivir (y convertirla rapidamente en sudor, con lo que maquilaje y vestuario vuelven a empezar el proceso de secado y limpieza) En cualquier caso, los que tenemos las botellas de agua cerca, y no precisamos de maquillaje para ocultar que somos seres humanos que sudan, también padecemos lo nuestro. Pero bueno, luego llega el invierno y pasamos frio. Ah, claro, si en este momento, el listo de turno se está preguntando "¿Y por qué no utilizan el aire acondicionado, invento este que tiene su origen en el siglo pasado, y que es muy eficaz contra el calor, aunque acelere, eso si , el cambio climático?" pues mire usted, señor listo, porque por muy silencioso que sea, el aire acondicionado suena, y claro, tener manchado el dialogo de nuestros actores con ese ruidillo constante, seguramente no le agradará nada cuando se disponga a ver el capítulo, sentado placidamente en su acondicionado salón a una temperatura ideal. En fin, que pasamos calor. Pero no todo van a ser quejas. Estamos terminando temporada, acercandonos al verano, ese momento en que tras los meses de duro trabajo, llegan las vacaciones, y las playas se aprestan a recibir nuestras siestas veraniegas, nuestros baños entre bellas medusas, y nuestras cañas con espeto de chiringuito. Pues no. Igual nuestras familias se darán algunos baños, pero lo harán mientras nos añoran, porque lo que es nosotros, el equipo de FoQ, seguiremos aquí, pasando calor bajo los focos, encerrados en este plató, sin escapatoria, cual personajes de "El ángel exterminador" de Buñuel , grabando y grabando sin parar (si alguien no entiende la referencia porque no ha visto la pelicula, pues que se la COMPRE y la vea, que ya es hora) Porque los espectadores descansarán de nosotros un par de mesecitos más o menos, pero, para llegar a emitir en septiembre, nosotros tenemos que seguir grabando sin pausa. Vuelve a ser lo que tiene. Si nuestro trabajo nos gusta mucho, pero a veces, nos pide esfuerzos de este tipo, ineludibles,causantes de más de una crisis matrimonial. En fin, reitero, no es para tanto, ni es para quejarse tanto. Al fin y al cabo, de algún modo, los que amamos esta profesión, somos unos privilegiados, y trabajos ingratos realmente incluso incomodos y arriesgados, hay muchos. Trabajamos duro, con nervios y con stress, y algunos, con gran esfuerzo físico. Pero también lo pasamos bien, y sobre todo mola mucho hacer algo que le gusta a tanta gente.

martes, 28 de abril de 2009

DIARIO: CAPÍTULO 29, ESPERANDO AUDIENCIAS.

Realmente, vivimos de la audiencia. El futuro de una serie depende de la audiencia que tenga. Es lógico. La televisión se alimenta de la publicidad, este concepto genera la mayoría de los beneficios de una cadena, y en última instancia, los sueldos de los que vivimos de contar historias para la televisión. Y si una serie tiene muchos seguidores, los anunciantes querrán emitir su publicidad en los intermedios, y esto hará que la serie sea rentable para la cadena. Por ello, vivimos constantemente en situación de examen. Cuando estamos emitiendo, cada semana contenemos la respiración al terminar cada lunes la emisión, y la recuperamos sobre las 8:30 de la mañana cuando las audiencias de la noche anterior se publican . Es decir, que esa noche, vivimos en un sin vivir. Y no solo por la falta de aire producida por el corte respiratorio, sino, porque realmente, nos pone muy nerviosos la espera. Porque la audiencia es un misterio.  Sobre todo a principio de temporada. Este capítulo 29 que acabo de terminar de grabar, lo hemos vivido entre la incertidumbre de la audiencia de la primera emisión, y la de la tercera, pasando por la segunda. Estas tres primeras son probablemente las más importantes de la temporada, las que van a indicar si la tendencia es ascendente, o se mantiene, o cae. De hecho, si todo va bien, suele ser después de las tres primeras emisiones cuando se empieza a hablar de una nueva y posterior temporada. Y, nosotros no podemos quejar. La audiencia de estas tres primeras emisiones han ido bien. Parece ser que mantenemos a nuestros fieles seguidores. Si bien es verdad que el porcentaje de espectadores ha bajado, no así  el numero total de aquellos, que de hecho ha subido con respecto a la pasada temporada. Indudablemente esto se debe a que hay más consumo televisivo ahora. ¿La crisis? puede ser, pero lo cierto es que hay más gente delante de la pantalla, y por ello, los mismos espectadores con los que batimos record la temporada pasada, en el último capítulo, alrededor de 3.800.000 , y con los que hicimos un 22,1% de audiencia, ahora no haríamos más allá de un 19% más o menos. Así que estamos contentos. En estos tiempos extraños, en los que no sabes que va a funcionar en televisión, estar haciendo una serie que mantiene audiencia, que tiene un montón de seguidores, y que provoca un fenómeno fan como el que vimos el día de la premiere, y que además nos encanta hacer, es como si nos hubiera tocado la lotería.
Sea como sea, cada martes por la mañana, como ha ocurrido hoy, el primer destino al levantarnos, aun con la marca de la almohada en la cara, es el ordenador y las paginas que primero publican las audiencias. Y luego se produce un aluvión de sms cruzados entre todos, comunicandonos el resultado, comentando, y, menos mal, celebrándolo. Ojalá sea así por mucho tiempo.

miércoles, 22 de abril de 2009

DIARIO: PREMIERE

Han pasado ya dos semana, pero la emoción se mantiene. Ya , es cierto, lo que estrenamos, no era una película, era un capítulo de una serie de televisión, así que, ¿a qué tanta emoción? Bueno, pues por eso. Primero lo subjetivo, lo mío, lo particular: Yo era el director del capítulo. Y si, uno es consciente de que el producto del trabajo de tanta gente, lo ve un montón de gente cada lunes (cuando estamos emitiendo, y en internet, descargas legales o no, dvd, etc. cuando no emitimos) Y cuando digo un montón, es un montón. Y da un poco de vertigo. Esos planos que primero están en mi cabeza, contando una secuencia, más o menos acertadamente;  cada palabra mía pronunciada en el set, que deriva en un gesto o una actitud de Cabano, Irene, o Yoli; cada interpretación mía de una secuencia, puesta en imagenes o en movimientos de actores (hablo solo de lo que a mi me corresponde, porque la suma de todo que es el capítulo, es el producto del trabajo y la creación de mucha gente) de repente está expuesto al juicio de miles de espectadores, de fans, que esperan que aquello que les contamos les divierta, les entretenga y les emocione. Es casi magia pensarlo.  Una noche se me ocurre un plano en la cama y semanas después ese plano, emociona a alguien, o le hace reir. Bueno, que si, que uno es consciente. Pero estar presente en una sala de cine, rodeado de un enorme numero de fans, que esperan ansiosos el regreso de su serie, compartir el momento en el que esas imagenes, ese trabajo llega a la retina de tanta gente, es muy especial. Que va. Es inolvidable. Si encima, a un lado se sienta tu chica, al otro tus padres,  un poco más allá casi todos los actores de la serie (alguno estaba en la premiere de Málaga, y Joaquín Climent estaba rodando), y distribuidos por el cine , algunos miembros del equipo, (y digo algunos, porque la decisión de proyectar a la hora que se hizo impidió que todo el equipo pudiera asistir, porque estaban grabando) la experiencia es inigualable. Aparte de eso, lo divertida que fue la entrada, el posado de los actores y la irrupción en la sala con ellos, por un pasillo inexistente, ocupado por un mar de fans y cámaras digitales o telefónicas, que iban abriéndonos (o casi) paso, como digo, lo divertido que fue todo esto,solo lo sabemos Juanma Pachón y yo, que lo compartimos hombro con hombro, y cámara de fotos en ristre. Las risas, los aplausos y las frases gritadas de las fans hacia los personajes durante la proyección, fueron la guinda.
Esto, en cuanto a lo mío, como decía, lo subjetivo. En cuanto a lo general, a lo objetivo del por que tanta emoción por el estreno de una serie de televisión en una pantalla de cine, pues , por eso, porque a los que hacemos televisión se nos ha acabado el pudor que durante mucho tiempo se sintió por contar historias para la pantalla casera, por comparación con los que las contaban para la pantalla grande. Porque ahora, en este país, y probablemente como consecuencia de la revolución de las series en Estados Unidos, que están dejando a la mayoría de las películas que allí se hacen cada año pequeñas, ya no sentimos que tenemos que , casi pedir perdón por hacer tele, avergonzados por no hacer películas. No comparo las series de aquí con "Los soprano", "El Ala oeste de la Casa Blanca" o "Perdidos". Son dimensiones diferentes. Pero series como  "La chica de ayer" "Acusados" o "Física o Química", creo que deben hacernos sentir muy orgullosos a los que las hacemos, tanto como a aquellos que ponen su empeño en que el cine de este país consiga cada año un puñado de grandes títulos, al menos. Por eso, pues si, no voy a pedir perdón por sentirme orgulloso y emocionado de haber estrenado en la Gran Vía, con una multitud de fans fuera y dentro del cine, el primer capítulo de la tercera temporada de "Física o Química" una gran serie. Nuestra serie.

viernes, 27 de marzo de 2009

DIARIO: MONTANDO UNA SECUENCIA

Miguelón, operador de Steadicam, a punto de cargarse la cámara

Todos en círculo, escuchando instrucciones

Pasando el texto con los actores, antes de ensayar
   Hablando de la secuencia con Ximena, la profesora de EF.

Javier Pulido, el superayudante de direccón, marcando acciones a los actores
Con Pedro, ayudante de realización, y Antonio, director de fotografía, repasando los planos que vamos a grabar.


Javier Quintas

martes, 24 de marzo de 2009

DIARIO: EDUCACION...FISICA

La soledad del microfonista. ¿Es que nadie puede estar callado?

El otro microfonista...reponiéndose del disgusto

Juanma delante del susodicho camión, resignado.


Grabar en la calle, tiene, como ya comenté, sus inconvenientes. Claro que salir del plató "airea" el capítulo, y que las opciones de hacer cosas visualmente interesantes, aumentan en exteriores, y dan más posibilidades al tener espacios más amplios que utilizar. Pero a veces... El martes grabamos la última secuencia del capítulo 26 en la cancha de gimnasia, en exteriores. Yo solo tenía esa secuencia, y Juanma tenía otra del capítulo 27. Cuando apenas quedaba un bloque para que Juanma terminara y entrara yo, que ya me paseaba por allí impaciente, guión bajo el brazo, ocurrió lo normal, una de esas cosas que nos hacen darnos cuenta, de que no somos los únicos , ni siquiera los más importantes trabajando en la calle. Un camión de los que llevan maquinaria para limpiar el alcantarillado, aparcó a pocos metros de donde estábamos, y se puso a realizar su tarea, o sea , limpiar alcantarillas, actividad esta que produce un ruido de motor (bomba o lo que sea) más que considerable. Uno de esos ruidos, que a diario, llenan la ciudad, y que  ya pasan desapercibidos para oidos  urbanitas . Pero que no son admisibles por los aparatos que registran el sonido de nuestra serie, ni para los seres humanos que los manejan con maestría. Ni serían admisibles para los espectadores. De modo, que , en el momento que esto ocurre (que ocurre cada vez que estamos en la calle, no una , sino varias veces a lo largo de la jornada) hay que parar, normalmente unos minutos, y esperar a que producción haga las gestiones necesarias, para que , contando con la buena voluntad de los operarios productores del ruido en cuestión, detengan las maquinas durante los minutos que dura la grabación del plano, y lo reanuden después. O sea, que convivamos trabajando todos, en paz y armonía. Esta vez no pudo ser. Supongo que parar y volver a arrancar las bombas era difícil, así que, con más buena voluntad, esta vez de nuestra parte (casi siempre en todo caso , llevamos las de perder, porque si alguien no quiere parar, o callarse, o dejar de hacer ruido, está en su derecho) tuvimos que parar unos 20 minutitos. esto, que no parece un drama, a veces lo es. 20 minutos pueden ser la diferencia entre cumplir con la jornada de trabajo, o no. Entre que se grabe todo antes de que se ponga el sol, y deje de valer la luz, o no. O entre hacer trabajo extra o no. Pero hay que contar con los imponderables cuando ejercemos en la calle una actividad que necesita que tantos elementos se detengan un ratito para que podamos hacerlo: viandantes, trabajadores, aviones (estos no se pueden detener. Los helicópteros tampoco) tráfico, perros ladrando (estos tampoco se pueden detener muchas veces, aunque se intenta) En fin, que se pararon los 10 minutos del bocadillo, con antelación, se perdieron otros 10, y la sangre no llegó al río. Yo seguía por allí, con mi guión debajo del brazo. Pasó la crisis, el bocata, y la secuencia de Juanma, y me tocó a mi.
Y mira por donde, un amable vecino, decidió obsequiarnos con una sesión musical, The Who, para más señas, a todo volumen desde la ventana de su casa. Aducía , que le habíamos estado molestando con nuestras voces desde las ocho de la mañana. Hombre, yo creo que nuestras voces no serían muy diferentes de las voces de todos los días en aquel parque, sobre todo a través de las ventanas cerradas de un tercer o cuarto piso. Pero, la verdad, es que mola mucho fastidiar a los de la tele, y colocarse en una posición de "yo no bajo la música porque no me sale de los..." y además "que gracioso es no dejar trabajar a esta gente y a estos famosetes" Esto también ocurre. Y mira que me gustan los Who, pero prefiero oirlos en  mi casa, al terminar de trabajar. Pero hay gente (y no digo yo que a veces no molestemos más que un grano en el...barrio) que se cree que lo que hacemos no es trabajar, es divertirnos fastidiando a los demás, sin esfuerzo, ni dedicación. Eso si, luego se sientan a ver series en la tele (quizá no la nuestra) y seguro que les apetece que no suene música de fondo que les impida oir los diálogos. Al final, el buen hacer de los chicos de producción hizo entrar en razón al melómano, y grabamos sin más dilación. Y si, es que a veces molestamos más de la cuenta, y pedimos disculpas mil veces. Pero otras... no dejarnos trabajar es muy fácil, es gratis ("Yo tengo derecho a hablar en la calle" "Yo tengo derecho a pasar por aquí") y luego se le puede contar a los colegas: "Pues han venido los de Física o Química al parque de al lado de casa y les he puesto la música a toa leche, y no han podio grabar" . Eso , cuando no te tiran huevos o manzanas desde un quinto, que si te dan te matan, como ocurrió hace tres semanas. En fin, es una cuestión de educación...física o química, pero de educación.

Javier Quintas

sábado, 21 de marzo de 2009

DIARIO: CERRANDO EL 26

Con Nuria, hoy al terminar de grabar.


Pasando texto con los actores antes de una de las secuencias.

Este es Santi, ayudante de dirección de rodaje.

Javier Pulido (el otro ayudante de dirección de rodaje), organizando una toma

Juanma dirigiendo.



Como esta máquina no para, siempre tenemos la impresión de que el tiempo pasa rápido, y que los días de grabación se suceden unos a otros , velozmente, haciendo avanzar la temporada. Pero esta vez, hasta parece cierto. La verdad es que acabamos de empezar, como aquel que dice, y ya estamos llegando al ecuador de la temporada en lo que a rodaje se refiere. Hoy hemos grabado el último exterior del capítulo 26, y Juanma Pachón ha empezado ya a grabar el 27. De hecho, hoy, hemos compartido jornada. Es un placer compartir jornada con él, y compartir serie también. La verdad es que compartimos muchas cosas más. Un despacho que se ha convertido en una competición entre ambos por ver quien es más friki, y quien aporta el artículo decorativo o el poster más cañero (Terminator encima de la mesa, el coche de Regreso al Futuro en la estantería, un cartel de Star Wars en 3D, o un Darth Vader cabezón, por ejemplo...). Compartimos gustos y amores cinematográficos, vehementes y sinceros. Y compartimos, sobre todo, entusiasmo por lo que hacemos, pasión por nuestro trabajo. Mola compartir despacho y serie con Juanma. Y, a juzgar por las ganas que tiene, dentro de poco, también Diario en este blog.
En fin, que acabo otro capítulo, casi sin haberme dado cuenta, apenas empezando a saborear el placer de jugar a contar. Lo acabo con poquitos actores hoy, en la calle. Con una Nuria Gonzalez monumental, como siempre,gran actriz, como siempre. Nuria es un placer, y no solo por lo apasionante que es verla interpretar. Es, sobre todo un placer, porque Nuria es la mujer que siempre se rie, es la gran alegría. Solo dejas de reirse cuando , como hoy, tiene que cerrar un capítulo con miedo en la cara. Lo que pasa, y no me canso de decirlo, es que nuestros actores son todos un placer. Cada uno es un trocito de placer particular y diferente. Pero a mi, desde luego, me provocan sensaciones , sentimientos y emociones, que , no puedo calificar de otro modo. 
En fin, que la verdad, es que cada vez que termino un capítulo, se me queda una sensación parecida a la tristeza. Y eso que se, que en tres semanas, más o menos, estaré grabando otra vez. Pero no puedo evitarlo. Es demasiado adictivo. Ahora, además, según se acerca la fecha del posible estreno, se suma la inquietud a estos sentimientos. ¿Seguirán los espectadores queriendo vernos? ¿Seguirán interesándoles, divirtiéndoles, emocionándoles las historias que, todos nosotros, cada uno en su parcela, les estamos contando? Desde luego, trabajamos y nos apasionamos, todos , para que así sea.

Javier Quintas


martes, 17 de marzo de 2009

DIARIO: FIESTA EN CASA DE CABANO

Esta noche, ha sido una de esas noche. Hemos estado grabando hasta las 3 de la mañana. Y es que , en una casa con unos ventanales tan grandes, si quieres que parezca que es de noche, solo puedes hacerlo rodando de noche. Por cierto, aun de noche, el jardín exterior estaba muy bonito a través de las ventanas gracias a la sabiduría de nuestro director de fotografía. 
  4: Parece que todo el mundo habla y se rie, y se lo pasa bien. Los figurantes lo hacen muy bien, y los auxiliares de dirección, que son los que les marcan las acciones, mejor. Porque realmente, ni hablan, ni se rien, ni, a las tres de la mañana, después de tantas horas de rodaje, se lo están pasando bien. Y, entre plano y plano, que es cuando , generalmente, doy indicaciones sobre lo que vamos a rodar, o marco las acciones a los actores, tampoco se puede hablar, porque entonces no nos entendemos. Y si eso ocurre, allí no se graba, todo es un caos, y nos retrasamos. Así que, si la gente, contagiada del ambiente de la ficción, empieza a creerse que está en una fiesta, Santi, el ayudante de dirección, se enfada mucho, se pone muy serio, y echa unas arengas, que cuando menos, nos acojonan a todos durante un rato, y eso, la verdad, facilita el trabajo bastante. Así que no, ni risas, ni conversaciones ni nada.
En fin, que realmente, de fiesta nada. 
Por eso, esta noche ha sido una de esas noches de locos que tiran muchos cables, encienden muchas luces, y convierten la tranquilidad de una noche campestre, en un frenesí. 
Así que, si todo esto es así, ¿Por qué me lo he pasado tan bien esta noche? 
Probablemente porque me reí mucho durante la cena con alguno de los actores y con Jaime , mi guionista fetiche, que vino a visitarnos un ratito y se quedó toda la noche; porque planificar en un decorado tan bonito como esa casa es un lujo; porque tener al equipo traduciendo y mejorando lo que uno quiere, es realmente divertido; y porque nuestros actores son estupendos, y siempre proponen cosas y sorprenden en una toma, y no pierden la sonrisa así estén hechos polvo. (A veces algo más que sonrisa, lo que vuelve a provocar que el ayudante de dirección se enfade, y con razón) , porque lo hacen muy bien, y me emociona Ursula en un primer plano, o Adan con una "morcilla" (frase inventada por el actor, que casi siempre se corta en montaje, pero que cuando no se corta... es porque es brillante), o Andrea con su vehemencia y su ternura en un determinado momento, o... o todos que la verdad... pues eso que lo hacen muy bien. Por supuesto gracias a unos directores que les llevan a donde tienen que ir, y por el camino correcto... 
Y en fin, que me enrollo, que me lo he pasado bien, muy bien, sobre todo, porque me gusta mi trabajo mucho, y me encanta que al empezar una jornada, todo esté en mi cabeza, de manera abstracta, pero concreta, y al final, haya salido todo de allí, y se haya convertido en algo real, con la firma de un gran equipo

Javier Quintas